SÓLO POR SER MUJER!

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En la actualidad, el cáncer de mama, es el tumor más frecuente entre las mujeres de todo el mundo. Aunque el número de mujeres diagnosticadas en España es bajo comparado con otros países también desarrollados,  los casos aumentan lentamente como en el resto del mundo. Se estima que el riesgo de padecer este tipo de cáncer a lo largo de la vida, es de 1 de cada 8 mujeres!

Aunque la causa del cáncer de mama no se conoce todavía, los investigadores barajan diferentes hipótesis y cada vez más se habla de factores de riesgo o qué tipo de mujeres deberían vigilarse especialmente:

  • De entre 40 y 50 años.
  • Tendencia familiar.
  • Mujeres sin hijos, o que hayan tenido el primero después de los 30.
  • Que hayan tenido su primera regla a edad muy temprana o que les haya desaparecido muy tarde.
  • Exceso de peso y alimentación muy cargada de grasas animales.

Con esto no se quiere decir, que las mujeres que tengan uno o más factores de riesgo vayan a padecer cáncer siempre, o que mujeres que no tengan ninguno, vayan a salvarse por completo de ser diagnosticadas. Sin embargo, podemos tomar medidas para disminuir las posibilidades de ser diagnosticadas de este cáncer tan extendido, de hecho, solamente entre un 5% y un 10% de los cánceres de mama, son hereditarios.

Los investigadores estudian lo que nos rodea (medio externo) y nuestro medio interno, para ver como trabajan tanto por separado como juntos, y así ir descubriendo cómo afectan a nuestra salud y a la posibilidad de desarrollar cáncer de mama.

Medio interno: genética, hormonas, enfermedades.

Medio externo: aire, agua, comida y todo aquello con lo que entras en contacto cada día, que afecta a tu medio interno.

Elegir la opción más saludable, puede hacer que tus posibilidades de padecer cáncer disminuyan, pero sobre todo hará que afrontes mucho mejor cualquier tratamiento y situación no agradable que tengas durante tu enfermedad.

Ser mujer.

El hecho de ser mujer, ya hace que tengamos más riesgo. De hecho, nuestras células mamarias, no se consideran del todo maduras hasta que se tiene un primer embarazo, a diferencia del hombre. Por lo tanto, durante este tiempo, las células de las mamas son muy sensibles a los cambios hormonales.

Entonces, como el cambio de sexo no es una opción realista, algunas medidas a tomar son:

  • Vigilar el peso, ya que las células grasas fabrican estrógenos (hormona femenina).
  • Ejercicio regular, de 4 a 7 horas semanales, afecta positivamente a la regulación hormonal.
  • Limitar el consumo de alcohol, ya que este tóxico altera el sistema hormonal y además daña las células de ADN.
  • Nutrirse bien, variado y sobre todo de origen vegetal y bajo en grasas. Además de evitar comidas tratadas con pesticidas.
  • Tomar unos minutos de sol (15min) 2 o 3 veces por semana, eso ayuda a sintetizar vitamina D, que según estudios, juega un papel en la regulación del crecimiento de las células del pecho. Además del efecto positivo que esta vitamina tiene sobre nuestro humor!
  • Usar cosméticos lo más naturales posibles, ya que muchos productos químicos que se usan para elaborar cremas, actúan desequilibrando el sistema hormonal.
  • Hacerse una autoexploración mamaria una vez al mes, para detectar posibles “bultos” aunque no todos pueden ser malignos, no está de más conocer nuestros pechos.

Desde Farmacia Internacional, queremos aprovechar este día tan especial, para recordar la importancia de esta zona tan sensible de nuestro cuerpo, que debemos cuidar sean del tamaño y la forma que sean, hayan padecido o no alguna cicatriz, ya que además de ser el icono de la feminidad y ser una fuente de alimentación para nuestros hijos, nos sirven también para reivindicar situaciones sociales, como hace un grupo feminista ucrainés, que se manifiesta en “top-less” para protestar contra injusticias sociales.

sumate-al-rosaConozca nuestra jornada del Día Internacional del Cáncer de Mama 

Alicia Domingo, Farmacéutica de Farmacia Internacional.

 

Nuevo fármaco contra el cáncer de mama surgido del fondo del mar

La lucha contra el cáncer avanzado de mama cuenta con un nuevo aliado surgido del fondo del mar. Se trata de la eribulina, un fármaco de quimioterapia obtenido de una esponja de mar (Halichondria okadai), tóxica y muy frecuente en la costa japonesa del Pacífico, que puede mejorar en un 20% (unos dos meses) la esperanza de vida de las mujeres ya tratadas previamente y que padecen metástasis, según los resultados de un ensayo clínico que publica hoy la revista The Lancet y que ya habían sido avanzados en distintos congresos de oncología.

Ya existen tratamientos para los tumores avanzados que no solo sirven para combatir la enfermedad, sino que permiten mejorar, cada vez más, la calidad de vida de las pacientes. Pero hacía 10 años que no aparecía un nuevo medicamento que, sin necesidad de combinarse, tuviera un impacto en la supervivencia de las pacientes con este tipo de neoplasias.

El estudio (en fase III, destinado a medir su eficacia y toxicidad respecto a los tratamientos actuales) ha sido coordinado por el grupo de cáncer de mama del Instituto de Oncología Vall d’Hebron y contó con la participación de 762 mujeres de más de 130 centros sanitarios de 12 países previamente tratadas (entre dos y cinco ciclos de quimioterapia con antracina o taxano). A 508 se les administró eribulina. A las 254 restantes se les ofreció el mejor tratamiento que se consideró en cada caso para tratar el tumor, ya fueran los medicamentos de quimioterapia existentes, un abordaje con terapia hormonal o contra dianas moleculares. El resultado fue que las personas tratadas con eribulina alcanzaron una supervivencia media de 13,6 meses frente a los 10,5 del resto de tratamientos. Respecto a los efectos secundarios, un 54% de las pacientes tratadas con este fármaco sufrieron astenia o fatiga (frente al 30% del otro grupo de mujeres) y un 52% neutropenia -caída de glóbulos blancos- (por un 30% en el resto de pacientes). El problema más común fue la neuropatía periférica (dolor y pérdida de la sensibilidad muscular), que obligó a suspender el tratamiento en el 5% de los casos.  Sigue leyendo