La esperanza de vida se empieza a frenar

En los países ricos, la esperanza de vida ha aumentado una media de tres meses por año desde mediados del siglo XIX. Algunos estudios han llegado a apuntar a que posiblemente los bebés que nazcan en el 2060 tendrán expectativas de vivir 100 años. Otros estudios indican que quizás se haya tocado techo. Si bien los avances en medicina han conseguido plantar cara a muchas enfermedades infecciosas y cada vez está más cerca la cura de enfermedades mortales, la realidad es que en Estados Unidos, por primera vez, ha bajado la esperanza de vida.

El último informe del Centro de Estadística de la Salud muestra que en el año 2007 los norteamericanos vivían una media de 77,9 años. En el 2008, 77,8. Aunque la diferencia es de un solo mes y está por ver si se trata de un pico puntual -ya ocurrió en 1993-, los expertos creen necesario reflexionar. Lo más sencillo es achacarlo a la crisis actual, pero consideran que no puede ser la única causa y que también conviene analizar los efectos de las enfermedades al alza. Entre las principales causas de muerte que han descendido están las enfermedades del corazón, el cáncer, los accidentes cardiovasculares, los accidentes y la diabetes. Sin embargo, han aumentado las personas que fallecen por enfermedad respiratoria, alzhéimer, enfermedades renales, suicidio e hipertensión.

El último informe del Centro de Estadística de la Salud muestra que en el año 2007 los norteamericanos vivían una media de 77,9 años. En el 2008, 77,8. Aunque la diferencia es de un solo mes y está por ver si se trata de un pico puntual -ya ocurrió en 1993-, los expertos creen necesario reflexionar. Lo más sencillo es achacarlo a la crisis actual, pero consideran que no puede ser la única causa y que también conviene analizar los efectos de las enfermedades al alza. Entre las principales causas de muerte que han descendido están las enfermedades del corazón, el cáncer, los accidentes cardiovasculares, los accidentes y la diabetes. Sin embargo, han aumentado las personas que fallecen por enfermedad respiratoria, alzhéimer, enfermedades renales, suicidio e hipertensión.

En la obesidad también existe un gradiente social. Hoy en día, mantener el peso tiene un precio que los más desfavorecidos no pueden pagar. “Los grupos minoritarios van a ser los más afectados”, pronosticaban los investigadores del estudio publicado por NEJM. Además de tener menor acceso a una educación que abarque los aspectos nutricionales, para sus bolsillos los alimentos más grasos resultan más baratos. Por ejemplo, en España, una persona que siga una dieta mediterránea (más sana, con más verduras y frutas y menos grasas) gasta al día 7,9 euros. Una dieta menos saludable, con más grasas y menos frutas y verduras puede costar unos 6,7 euros, según estudios realizados por el Instituto Municipal de Investigaciones Médicas de Barcelona (IMIM). En los países donde las frutas y las verduras son aún más caras la diferencia es aún mayor. La incidencia del incremento del precio de muchos alimentos a causa de la crisis no se ha estudiado aún.

continuar leyendo: Fuente: El.Pais/salud

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s